Hace unos días una persona nos escribió con una pregunta que nos encantó: ¿puedo pedir cualquier color para imprimir mis tarjetas? El color del logo, el de los datos de contacto, el que fuera. Y enseguida otra: ¿y cómo lo arman?
La respuesta corta es sí. La larga es la que vale la pena contar, porque detrás de cada color que sale del taller hay una mezcla hecha a mano, pensada para una sola persona.
Sí: podés pedir el color que quieras
Un celeste suave, un rojo furioso, un rojo ladrillo, un verde oliva, un azul noche, un mostaza. En letterpress no trabajamos con una paleta cerrada de "colores disponibles". No hay un catálogo de seis tintas donde tenés que elegir la que más se parezca a tu marca.
Cada color se arma desde cero para cada cliente. Si tu marca es verde oliva, tu tinta va a ser ese verde oliva, no "el verde que teníamos".
Cómo armamos tu color, paso a paso
Esto es lo que pasa en el taller desde que nos mandás tu archivo hasta que la tinta llega a la máquina:
- Nos pasás el color en RGB. Es el formato con el que trabajás en la pantalla y el que te pedimos en el archivo. Si además tenés el código Pantone de tu marca, mejor todavía: nos ahorra un paso de interpretación.
- Lo buscamos en la pantonera. La pantonera es una guía de colores impresos que, para cada tono, indica qué cantidad de cada tinta base hay que mezclar para obtenerlo. Es como una receta: tanto de este pigmento, tanto de este otro.
- Pesamos y mezclamos a mano. Con esa fórmula preparamos la tinta en la mesa, con espátula, hasta que el color queda parejo.
- Probamos sobre el papel real. Antes de imprimir la tirada, el color se prueba en el mismo papel de tu pieza. Ahí ajustamos si hace falta.
- Va a la máquina. Recién entonces entintamos la prensa e imprimimos tus tarjetas, una por una, con su relieve.
Ese proceso se repite con cada cliente que pide un color distinto. No hay una lata de "rojo ladrillo" esperando en un estante: hay una mezcla que se hace para vos.
Por qué el color en papel no es igual al de tu pantalla
Acá conviene ser honestos. Tu pantalla emite luz; el papel la refleja. Un color en RGB se ve brillante en el monitor y, al pasar a tinta sobre papel, cambia un poco. Además, el papel también juega: nuestras tarjetas van sobre papeles de algodón con textura, que absorben la tinta y le dan un acabado más mate y cálido que el de una pantalla.
Por eso la pantonera es la referencia, no el monitor. Y por eso probamos sobre el papel antes de imprimir: para que el color que recibís sea el que esperabas tener en la mano, no el que veías con el brillo al máximo.
Cada color es una pasada
En letterpress, cada tinta se imprime por separado. Si tu tarjeta lleva el logo en un color y los datos en otro, el papel pasa dos veces por la máquina, una por cada color, cuidando que todo calce. Por eso la mayoría de las piezas que hacemos son a una o dos tintas: alcanza para que la marca tenga presencia y mantiene el costo razonable.
Si querés entender mejor cómo combinar color y relieve, te recomendamos nuestra nota sobre bajorrelieve ciego, gofrado y relieve con tinta.
Cuándo te conviene otra cosa
Que se pueda pedir cualquier color no significa que todos los colores rindan igual en letterpress. Algunos casos donde te vamos a sugerir otro camino:
- Colores muy claros sobre papel claro. Un amarillo pastel o un celeste casi blanco sobre papel natural se pierden y cuesta leer los datos. Para eso, a veces conviene un bajorrelieve sin tinta: el diseño se lee por la sombra, no por el color.
- Degradés y fotos. El letterpress trabaja con tintas planas y sólidas. Si tu logo depende de un degradé, hay que adaptarlo o pensar otra técnica.
- Muchos colores. Cuatro o cinco tintas significan cuatro o cinco pasadas. Se puede, pero muchas veces la pieza queda mejor, y más prolija, simplificando la paleta.
La pregunta que nos gusta recibir
Detrás de "¿puedo pedir cualquier color?" hay alguien que cuida su marca. Y eso es justo lo que hacemos en el taller: tratar tu color como algo propio, no como una opción de un menú. Si querés ver cómo queda en tarjetas de presentación con relieve, ahí tenés ejemplos de trabajos reales.
¿Tenés un color en mente para tu marca? Escribinos, contanos cuál es y lo armamos para vos.
