Es una de las preguntas que más nos hacen en el taller, casi siempre antes de hablar de diseño o de papel: ¿cuántas tarjetas me conviene imprimir? Y la respuesta honesta es que no hay un número mágico. Hay una cuenta que se hace mirando cómo vas a repartirlas, cuánto tiempo va a pasar hasta la próxima impresión y cuánto puede cambiar tu información de contacto en el medio.
En letterpress la pregunta pesa un poco más que en una impresión común, porque cada trabajo lleva su preparación: se arma la plancha, se ajusta la presión en la Chandler & Price, se mezcla la tinta y se prueba el relieve hasta que queda como tiene que quedar. Te lo contamos para que decidas con información y no por intuición.
Por qué la cantidad no es lineal
Gran parte del trabajo de una tarjeta con relieve ocurre antes de que salga la primera copia. Preparar la máquina, calibrar el bajorrelieve y ajustar el registro lleva el mismo tiempo se impriman pocas o muchas. Por eso, en general, el costo por unidad baja a medida que la tirada crece, y por eso pedir muy pocas tarjetas suele salir proporcionalmente más caro por pieza. Si querés entender mejor qué define el precio, lo explicamos en esta nota sobre por qué son caras las tarjetas con relieve.
Eso no significa que haya que imprimir de más. Una tarjeta que se queda un año en un cajón no vale lo que costó. La idea es encontrar el punto donde la cantidad acompaña tu ritmo real de entrega.
Cómo calcular tu tirada
Hacé esta cuenta simple antes de pedir:
- Cuántas entregás por mes: contá reuniones, eventos, visitas a clientes y envíos. Muchas personas descubren que entregan menos de lo que creían.
- Cuánto querés que dure la tirada: para la mayoría de los oficios, entre seis meses y un año es un buen horizonte. Más que eso y empieza a pesar el riesgo de que algo cambie.
- Cuánto puede cambiar tu información: si probablemente cambies de teléfono, de dirección o de sitio web, una tirada más corta te protege.
- Qué margen querés: sumá un 20 o 30% para regalos, ferias y esos días en los que se reparten más de lo previsto.
Tiradas chicas: cuándo conviene
Si recién arrancás, estás probando una marca nueva o todavía no tenés el logo definido, una tirada corta es lo más sensato. Te permite ajustar el diseño, ver cómo responde la gente y corregir antes de comprometerte con una cantidad grande. También funciona bien para tarjetas de uso muy selectivo: las que se entregan a mano, en una reunión importante o dentro de una carpeta de presentación.
La contracara es que cada reimpresión implica volver a preparar la máquina. Si sabés que vas a repetir el pedido seguido, a la larga una tirada algo mayor suele rendir mejor.
Tiradas grandes: cuándo conviene
Si trabajás en un rubro donde la tarjeta circula mucho, como inmobiliarias, estudios con varios socios, restaurantes o equipos comerciales, tiene sentido pedir más. También cuando tu información es estable y sabés que no vas a tocarla. Ahí el costo por pieza baja y evitás quedarte sin tarjetas en el peor momento.
Una advertencia honesta: el letterpress no es la mejor opción para repartir miles de tarjetas en la calle o dejarlas en un mostrador sin criterio. El relieve y el papel se disfrutan cuando la tarjeta llega a la mano de la persona correcta. Para volantes masivos, un offset económico va a cumplir mejor.
Qué conviene definir antes de pedir
- Datos definitivos: revisá teléfono, mail, redes y dirección. Un error en una tirada grande duele más que en una chica.
- Un solo diseño por tirada: si vas a hacer variantes por socio o por rubro, hablalo antes para planificar cada plancha.
- Tiempos: la producción lleva alrededor de 20 días, así que no esperes a quedarte sin tarjetas para pedir las siguientes.
- Papel y tintas: con Wild Natural el relieve se luce, y la cantidad de tintas también influye en el presupuesto. Si dudás, mirá nuestra guía para elegir la tipografía antes de cerrar el diseño.
Nuestra recomendación
Si no sabés por dónde empezar, pensá en lo que vas a entregar en los próximos seis a doce meses, sumá un margen y consultanos. Preferimos que pidas la cantidad justa y vuelvas a buscarnos, antes que verte con cajas sin usar. Podés ver las opciones y los formatos en nuestra página de tarjetas de presentación.
¿Todavía no sabés cuántas imprimir? Escribinos por WhatsApp, contanos a qué te dedicás y cómo las vas a usar, y armamos juntos la tirada que mejor te cierre.
